Si toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para la enseñanza, luego la misma debe tener algún propósito para nosotros. La pregunta es: ¿Cuál es ese propósito? Para entender y aplicar la Biblia, necesitamos dos recursos fundamentales de información: uno es la Biblia en sí misma, el otro es una comprensión del contexto cultural del pasaje que estamos leyendo. Este comentario está escrito en un lenguaje claro y no técnico.
Las narraciones, genealogías, leyes, poesías, proverbios y profecías del Antiguo Testamento están profundamente arraigadas en la historia. Arqueólogos,...
En sus libros anteriores, especialmente en Historia, Fe y Dios, Alfonso Ropero enfatiza la necesidad como creyentes de conocer y ahondar en nuestras raíces históricas. En este...